Camboya: Kratie y despedirte de un animal casi extinto

Dicen que en la variedad está el gusto. Yo más bien creo que el diversificar e intentar hacer de todo te permite conocer el panorama general de cuanto puede ofrecerte un país o región del mundo. Es por ello que tres razones me impulsaron a pasar por Kratie. Dos de ellas de bastante peso.

La primera, y no por ello la más importante, fue que nuestra hoja de ruta queríamos que nos llevara por tierra de Tailandia a Camboya, y de Camboya a Laos. Por ello, seguir el curso del río Mekong dirección norte, era la opción más factible para cruzar Laos. De hecho, era la única, ya que no hay más pasos fronterizos entre estos dos países.

La segunda, y que ya empezaba a ser un motivo importante para al menos detenerse una noche en Kratie, eran los famosos atardeceres sobre el Mekong. Ninguna palabra que leí o foto que pude ver previamente hacía justicia a la paleta de colores que nos ofrecieron los últimos minutos de luz del día durante las dos noches que pernoctamos aquí.

Atardecer sobre el Mekong

Atardecer sobre el Mekong

Delfín de Irawadi

Delfín de Irawadi

Pero sin duda el motivo estrella de la visita era para conocer a los casi extintos Delfines de Irawadi.

El delfín de Irawadi fue identificado por Richard Owen en el año 1866. Su morfología es característica por la cabeza que tiene en forma de melón que es la mayor diferencia con el delfín que todos conocemos. La longitud es de cerca de 1 metro en el nacimiento y de 2,3 metros en la madurez completa. La esperanza de vida de este animal es cercana a los 30 años.

Aunque conocido por ese nombre, no es un delfín de agua dulce, sino un delfín oceánico que pasa la vida cerca de la costa, frecuentando ríos y estuarios, incluyendo el Ganges y el Mekong así como el río Irawadi, del cual toma su nombre. El delfín del Irawadi vive en grupos pequeños: generalmente no más de seis individuos, salvo en alguna excepción en que se han observado grupos de hasta quince animales.
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Según a quién preguntas, dicen que sólo quedan 85 miembros mientras que otros estiman que ya se ha llegado a los 70 ejemplares. Son datos que invitan a entristecernos a todos aquellos que amamos la vida animal, ya que poco queda, si no se remedia, para que otra especie deje de morar nuestro hermoso planeta. Un tramo de río de 190 kilómetros entre Camboya y Laos representa el último hogar para estos delfines que hace años se llegaron a contar por miles.

Poder verlos en su hábitat natural es cada vez más difícil, pero todo viajero que se detiene en Kratie es normalmente para intentar tener un contacto con este animal. La mejor opción que tienes de verlos es ir de Kratie a Kampi, a 15 kilómetros. Nosotros alquilamos una bicicleta y recorrimos la carretera paralela al curso del Mekong. Un paseo muy agradable cruzando asentamientos pequeños con mucha gente local, mucho verde y algunos templos por el camino.

El paseo, yendo tranquilo, parándote y disfrutando, que es en definitiva para lo que estamos aquí, no debería llevarte ni una hora por trayecto. En la carretera verás unos carteles a mano izquierda que te indican que has llegado al punto en cuestión del Mekong. Unos puestecitos con souvenirs te dan la bienvenida frente a una zona techada donde aparcar tu bici o donde esperan los conductores de tuktuk, si te decides por ese medio de transporte. Entre todo ello, emerge la caseta donde abonar el precio del ticket y tras ella un sendero que te lleva a bajar unos escalones de cemento que te depositan directamente en el embarcadero de donde salen las barcas para el recorrido.

El Mekong desde mi barca

El Mekong desde mi barca

Otro tímido nos regala su presencia

Otro tímido nos regala su presencia

Controlando las aguas con los compañeros de barca

Controlando las aguas con los compañeros de barca

El coste por persona por un tour de una hora (en nuestro caso fue hora y media) es de 9$, aunque a partir de tres personas la cosa baja a 7 $. Por ello, y sabiendo esto de antemano llegamos pronto para esperar a quienes nos siguieran. Fuimos los primeros en llegar y como no teníamos nada mejor que hacer, esperamos a que aparecieran dos hermanos australianos con un guía, y amablemente preguntamos si podíamos compartir los gastos de la barca. Ellos accedieron inmediatamente. Su guía además era una persona muy instruida sobre el tema y con un inglés perfecto.

Por cierto, el precio no es negociable, es el precio fijo que cobra el Gobierno camboyano, quien  lleva la gestión directa de estos tours. Como todo, tiene sus pros y contras. Como contras la duda obvia de a donde va a parar ese dinero y si realmente redunda en una mejora o cuidado de los delfines. Y como pros, al menos se lleva un control que hace que el embarcadero no sea un mercado de barcas al mejor precio, y su gestión establece unas normas que locales y viajeros cumplen a rajatabla, tales como no acercarse demasiado al animal, un control del motor, no ensuciar el río, etc. Toda medida es poca para prolongar la vida de estos animales.

La experiencia fue un éxito. La química con los compañeros y su guía de la barca fue la mejor. Pudimos ver bastantes ejemplares, aunque uno no sabe si son los mismos que vuelves a ver o son ejemplares únicos, pero por lo que nos dijeron, y la verdad que me lo creí bastante, vimos 5 o 6 diferentes cosa que es un logro.

La verdad que cada vez que había un movimiento de ondas en el agua ahí que estaba yo excitado por poder verlos y tomar una buena fotografía, tarea harta difícil. Son animales tímidos, por lo que no esperéis que salgan a posar para vosotros ni peguen saltos como los delfines que todo el mundo conoce.

Sin embargo es una grata experiencia el poder contemplar un animal tan tan tan singular en un entorno tan maravilloso.

El Mekong ante la falta de color

El Mekong ante la falta de color

Pareja de aventuras con mi amigo Juanmi

Pareja de aventuras con mi amigo Juanmi

¿Dónde lo situamos en el mapa?

¿Cómo llegar y salir?

El sentido de nuestro recorrido era del sur de Camboya hacia Laos siguiendo el curso del lado este del Mekong en dirección norte por lo que queríamos que nuestro recorrido pasara por Kratie, para tenerla como base para visitar los delfines de Irawadi, y tras eso poder bañarnos en el lago volcánico de Ban Lung.

Por todo ello, llegamos a Kratie provenientes de Sihanoukville, haciendo un cambio de transporte en la capital Phnom Penh.

Para continuar nuestro recorrido fuimos en minivan desde Kratie hasta Ban Lung, pasando por Stung Treng, ciudad por la que tendríamos que pasar de camino a Laos.

¿Dónde dormir?

La verdad que cuando llegas con la mente puesta en dormir en un lugar en concreto, porque te han hablado bien de él, no albergas muchas dudas sobre donde descansarás esa noche. Menos cuando es una ciudad pequeña, vas a tiro hecho.

Todo cambia cuando el conductor del autocar, listo él, nos deja en la puerta de una Guesthouse, por lo cual probablemente se lleve una comisión. El bendito “problema” es que el dueño del hostal sale disparado, diciéndonos que nos tenemos que quedar en su casa. No hubo mucha discusión.

El lugar que teníamos mirado era 10 $ la noche entre los dos y en el interior del pueblo, y el Oum Guesthouse, que fue donde nos quedamos, eran 6 $ por noche en total y en primera línea del Mekong. Dormir ahí, y desde el balcón o cruzando la calle, nos regaló 2 atardeceres maravillosos. Seguramente de los 3 mejores que he visto en mi viaje.

Regalo merecido al final del día...¿el atardacer o la cerveza? AMBAS

Regalo merecido al final del día…¿el atardacer o la cerveza? AMBAS

El día se despide

El día se despide

Gastos

(1 € ~ 1,38 $; 1 $ ~ 0,73 €; 1 € ~ 5.500 KHR; 1 $ ~ 4.000 KHR) Actualizado a 27 de Marzo de 2014

Total: 60,35 $ = 44,06 €                                   Total/día= 30,18 $ = 22,03 €

  • Alojamiento: Total: 6 $ = 4,38 €
    • 2 noches en Oum Guesthouse a 3 $ = 2,19 €/persona y noche en habitación doble.
  • Comida/bebida: Total: 17,85 $ = 13,03 €
  • Transporte: Total: 36,5 $ = 26,65 €
    • Autocar Sihanoukville – Kratie: 18 $ = 13,14 €
    • Alquiler bicicleta: 1,5 $ = 1,1 €
    • Autocar Kratie – Ban Lung: 10 $ = 7,3 €.
    • Barco para ver delfines en el Mekong: 7 $ = 5,11 €
Atardecer primer día

Atardecer primer día

¿Necesito algo más?

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Alejandro Arroyo

Mi nombre es Alejandro Arroyo y soy un apasionado de los viajes. En mi trayectoria viajera figuran un viaje en Interrail, otro por el Transmongoliano, estancias de varios meses en Suecia y Chile, escapadas por Europa y actualmente me encuentro en un viaje de 7 meses por el Sudeste Asiático. Soy Licenciado en Psicología, buceador Avanzado y amante de los deportes extremos y la naturaleza.

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4 Responses

  1. Alma dice:

    Jandro, me ha encantado tus ganas de ver al delfín de irawady, hice hace poco un artículo sobre él y el peligro q corre, sobre todo por los criaderos del famoso pescado panga, q tanto consumimos los occidentales por lo barato. Es una pena 🙁
    Enhorabuena por el artículo! En julio-agosto voy para Bali – Lombok – Gili… seguiré tus recomendaciones! Keep travellinggg

    • Muchas gracias por tus palabras. Viajar de una manera que comprende el entorno e intenta preservarlo es muy importante. Si además difundimos el peligro que corren muchas especies mucho mejor.

      Un saludo y cualquier cosa no dudes en preguntar

  2. Angelica dice:

    Que buen artículo! muy completo, interesante información, fotos muy chulas…que pena lo del delfín, ojala y se hiciera algo para evitar su extinción!

    Saludos!

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