Marruecos, mi primera incursión africana (I): Bases del viaje

Grandes amistades de esas que duran toda una vida forjadas por pequeños grandes viajes. Cerrar el círculo. Conocer. Desiertos. Soledad de uno mismo en la compañía de un manto de estrellas. Entenderse con mucha facilidad. África.

Éstas son palabras sueltas que me vienen a la mente cuando me pongo a pensar qué me ha llevado a este viaje escapada.

Este oasis en forma de viaje llega en un momento clave para mí, ya instalado en la rutina de mi hogar tras mi viaje asiático y con la vista puesta en la próxima gran aventura en tierras neozelandesas para el año que viene. Este viaje es una dosis de oxígeno puro 100%. Creo que me ahogo cuando permanezco mucho tiempo en el mismo lugar. Supongo que es un futuro problema que tendré que resolver. De momento no quiero.

A su vez es un problema el no poder contemplar viajes de un fin de semana, me saben a poco y necesito poder exprimirle el jugo. Supongo que esto viene a que de los 7 meses en Asia no empecé a viajar, realmente viajar, sentirme bien estando yo sólo, hasta que no llevaba la mitad del viaje y realmente me empezaba a sentir mimetizado en cierta manera con mi entorno.

Bandera de Marruecos

Bandera de Marruecos

Después de éste vómito de pensamientos que me produce pensar en este viaje retomo el primer párrafo. Las amistades que me gustan, las de verdad, creo que son aquellas que de verdad pasa el tiempo, el que sea, y al volver a veros es como si no hubiera pasado nada. La confianza y las confidencias permanecen. Tengo la gran suerte de que Aligi sea una de esas amistades. Somos compañeros de carrera, amigos, y compañeros de grandes viajes.

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Plaza Djemaa el-Fna en Marrakech

Ambos nos hemos visitado estando de Erasmus, él en Berlín (Alemania), yo en Örebro (Suecia). Sin duda, nuestro gran momento fue en Julio/Agosto de 2010 cuando realizamos el trayecto de tren Transmongoliano desde Moscú a Pekín. Sin duda, un viaje que nos marcó a ambos.

Por tiempo, tomar caminos diferentes, qué se yo, no habíamos llevado a cabo la idea de realizar otro viaje. Ideas hubo muchas que se quedaron en eso. Por suerte Marruecos retoma nuestros viajes juntos.

Cerrar el círculo. Me gusta asociar conceptos en los viajes. Con Aligi va de desiertos. Juntos estuvimos en el Desierto del Gobi mongol y juntos conoceremos el Desierto del Sáhara. Es una tontería, pero para mi es importante compartir las emociones vividas con alguien en otro lugar que pueda producir las mismas sensaciones. Esta vez será mucho más aventura. Compartiremos sólo nosotros en una tienda de campaña alguna noche en el desierto africano.

Valle del Draa

Valle del Draa

¡Y qué coño! Marruecos es África. El Norte, sí. Cerca de nuestro país, por supuesto. Pero es África. Ya conozco 30 países, sí. Para muchos serán demasiados, para otros pocos dada la experiencia de los grandes viajeros con los que estoy en contacto. Sin embargo son todos por los que he viajado. He estado en América, Europa y Asia. Iré a vivir a Nueva Zelanda. África tenía que llegar.

Y llegó. Una conversación suelta de Facebook hace un mes, nos hizo darnos cuenta que ambos nos habíamos quedado sin trabajo:

Alejandro: “¿Qué tal?”

Aligi: “Muy bien tío, ¿y tú?”

Alejandro: “Genial tío, pero ya sin trabajo. ¿Nos hacemos un viajecito?”

Aligi: “Tengo algo ahorrado, sería genial. ¿Dónde vamos? ¿Alguna idea?

Alejandro y Aligi a la vez: “MARRUECOS”

Y así fue, miramos presupuesto (máximo unos 20 € diarios), fechas y encontramos una maravilla de billete con Ryanair que hacía Madrid-Marrakech y Rabat-Madrid, ambos por un total de sólo 41 € sin facturar mochila.

Yebel Toubkal

Yebel Toubkal

Itinerario de 12 días en Marruecos

FECHAS: Viaje del 11 al 22 de Noviembre de 2014.

Boceto del trayecto

Dia 11 Madrid-Marrakech (Hacer Couchsurfing)

Día 12 Marrakech (Hacer Couchsurfing)

Muchas ganas de visitar esta ciudad en la que ni con la mejor tecnología podríamos no perdernos por sus zocos y su laberíntica medina. Pondremos sin duda a prueba nuestras dotes de orientación. Ganas de embelesarnos con las acrobacias de la plaza Djemaa el-Fna

Día 13 Marrakech- M’Hamid (Puerta al Desierto del Sáhara, Erg Chigaga)

Alquilaremos en Marrakech un coche durante 4 días para ir hasta el M´Hamid y volver a recorriendo el Valle del Draa.

Día 14 Erg Chigaga

Estaremos unos días en el desierto contemplando las estrellas durmiendo en tienda de campaña.

Día 15 M´Hamid-Valle del Dra (Tamnougalt, Timidarte, Agdz)

Durante dos días nos adentraremos en el inhóspito Valle del Draa para recorrer sus numerosas bien conservadas kasbas, como Agdz, Tamnougalt o Timidarte.

Día 16 Valle del Dra (Tamnougalt, Timidarte, Agdz) y Oasis de Skoura

En el Valle del Dadés visitaremos el Oasis de Skoura donde sus palmerales y sus históricos castillos de adobe siguen en pie.

Día 17 Vuelta a Marrakech (Hacer Couchsurfing)

Día 18 Marrakech-Alto Atlas

Haremos senderismo por la cordillera más alta del norte de África, cuna de los bereberes y visitaremos los pueblos de Imlil y Armoud.

Día 19 Volver a Marrakech y conseguir un bus o tren nocturno a Fez

Día 20 Fez (Hacer Couchsurfing)

Lugar donde todos los viajeros con los que he hablado me han recomendado sí o sí. Perdernos en su medina es un must. Es una ciudad antigua y esto se respira en su ambiente. Tanto que tiene 1200 años de existencia.

Día 21 Fez (Hacer Couchsurfing)

Día 22 Fez-Rabat-Madrid (vuelo nocturno)

Rabat no es un destino turístico pero la gente que habla de ella sólo cuenta maravillas por su medina amurallada y su paseo marítimo con vistas al Atlántico.

 

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Medina de Fez

Objetivos del viaje

  1. Conocer un país africano
  2. Ser invitados por algún host de Couchsurfing en Marrakech o Fez.
  3. No perdernos demasiado en las medinas de Marrakech y Fez.
  4. Ni de coña. Perdernos en lo anterior y encontrar el camino por nosotros mismos.
  5. Dormir en una tienda de campaña en el Erg Chigaga.
  6. Hacer senderismo por el Alto Atlas y ver el Yebel Toubkal.
  7. Ver todos los kasbas que podamos en el Valle del Draa.
  8. Aprender algo de árabe.
  9. Volver con algunos dirhams marroquíes.
  10. Ser invitado a tomar té de menta.
  11. Acceder a una verdadero Hammam local
  12. Probar mil y un tajín
  13. Empaparnos de la cultura bereber
  14. Embriagarnos del teatro callejero en Djemaa el-Fna, en Marrakech.

A la vuelta del viaje, marcaremos cuáles de estos objetivos hemos cumplido, y cuáles no.

PD: Las fotos de esta publicación evidentemente no son mías. Agradecer por ellas a los viajeros que las tomaron.

Alejandro Arroyo

Mi nombre es Alejandro Arroyo y soy un apasionado de los viajes. En mi trayectoria viajera figuran un viaje en Interrail, otro por el Transmongoliano, estancias de varios meses en Suecia y Chile, escapadas por Europa y actualmente me encuentro en un viaje de 7 meses por el Sudeste Asiático. Soy Licenciado en Psicología, buceador Avanzado y amante de los deportes extremos y la naturaleza.

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2 Responses

  1. Pues pinta muy bien. Nosotros le didicamos 12 días y no me importaría volver pronto. Ya nos contarás!

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