Marruecos, mi primera incursión africana (V): de Armed a Rabat

¡¡La bes!!

Una vez publicadas las entradas explicando los Cuatro días entre M´Hamid y Armed, los Primeros cuatro días entre Marrakech y M´Hamid, las Bases del Viaje y los Datos Prácticos e Itinerario, llega el tercero de tres posts en los que os desgranaré cada uno de los doce días de viaje por Marruecos. Concretamente, en este post os detallaré todo lo que hicimos entre los días noveno y duodécimo del viaje, desde que despertamos en el albergue de Armed hasta que nos fuimos al aeropuerto de Rabat-Salé dirección Madrid. Seguid leyendo y sabréis todo lo que hicimos esos 4 días de trepidantes aventuras, historias, datos y anécdotas.

Itinerario

Día 9: Armed – Refugio Toubkal – Armed

Madrugamos a las 6.30 puesto que teníamos el día para hacer los 14 kilómetros que habíamos planeado. La subida al Refugio Toukbal era el gran objetivo a realizar. Nos separaban 7 kilómetros del destino, todos en ascenso y con un pronunciado desnivel. El resto eran otros 7 kilómetros de vuelta al hostal en Armed.

No es un ascenso complicado hasta el refugio a más de 3.200 metros de altitud, pero sí que hay que tener un estado físico aceptable. Tres razones nos hicieron de inicio no hacer cota en el Yebel Toubkal.

  1. De primeras pensábamos que dormir en el Refugio era caro, puesto que nos habían informado que eran más de 40 € por noche. No era cierto y finalmente por menos de 20 € puedes dormir.
  2. La temporada no era la óptima puesto que desde una hora antes de llegar al refugio ya caminas sobre nieve.
  3. El grupo que formábamos no estaba preparado puesto que el ascenso a la cima desde el refugio hay que hacerlo con equipo especial, léase crampones y piolets.

El refugio es una maravilla y las vistas hasta llegar a él son espectaculares. Tómate tu tiempo, descansa, y haz miles de fotos. En el ascenso hay un conjunto de casas donde suele haber vendedores de agua y snacks variados. Al llegar al refugio un fuego, gente muy agradable y la posibilidad de un fuerte desayuno o merienda (50 MAD) te espera.

Recomiendo llevar:

  1. Calzado de montaña.
  2. 1,5 litros de agua, aunque hay posibilidad de rellenar la botella.
  3. Algún snack tipo fruta, frutos secos y/o barritas energéticas.
  4. Ropa de abrigo puesto que hace frío mientras estás acercándote al refugio y en los breaks que hagas para recuperar fuerzas.

Ya de vuelta al albergue Les Roches Armed, paramos en el pueblo a comprar algo de comer y beber (15 MAD), hicimos sesión de lectura, charla y juegos. Pagamos esta vez 50 MAD por dormir y 50 MAD por una buena cena. Decidimos pasar la noche en el albergue para al día siguiente, con Adam nuestro amigo checo, poner rumbo a Fez.

Refugio Toubkal

Refugio Toubkal

Vistas en el ascenso al Toubkal

Vistas en el ascenso al Toubkal

Día 10: Armed – Imlil – Marrakech – Fez

Despertamos pronto para recorrer los 3 kilómetros que separan Armed de Imlil, todo en descenso. Regateamos con un conductor de Grand Taxi y pactamos 50 MAD por persona compartiendo con otros dos locales con la condición de que nos dejaran en la estación de tren de Marrakech. Mientras esperábamos tomamos un desayuno local (18 MAD) muy rico y reconfortante, una mezcla de sopa (harira) y humus, con un rico té de menta.

Cuando llegamos a la moderna estación de tren de Marrakech, sacamos dinero, compramos el billete a Fez (195 MAD) en segunda clase y compramos unos sandwiches y agua (34 MAD) para comer en el trayecto.

Es un itinerario de 8 horas en un tren bastante cómodo, donde viajamos en unas cabinas con ventana y mesa para unas 8 personas. El trayecto fue muy agradable puesto que jugamos a cartas con locales, reímos con los niños, compartimos comida y hasta cantamos la famosa canción Zyna del grupo local Babylone con dos chicas marroquíes y nos escribieron parte de la letra en una libreta. La ruta pasó por Casablanca y Rabat, entre otras ciudades. Tomaríamos el mismo tren de vuelta a Rabat el último día.

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Minarete en la Medina de Fez

Pieles secándose

Pieles secándose

Contrastes de pieles

Contrastes de pieles

Ya en Fez, de noche, pusimos rumbo desde la moderna estación de tren hasta donde estaba el alojamiento que habíamos seleccionado de las opciones que teníamos, el Youth Hostel de la Ville Nouvelle cerca de la Avenida Hassan II. Estaba a unos 15 minutos a pie de la estación en la Place de la Gare. Pagamos 75 MAD en dormitorio compartido de 4 camas con un gran desayuno incluido.

Merece bastante la pena por el precio, las instalaciones, la cercanía a todo, los buenos y baratos establecimientos para comer y cenar con los locales, y por el trato que recibimos del dueño del local, un hombre muy sabio, que te da muy buenos consejos de la medina y que te invita a todo el té que quieras.

Dejamos nuestras cosas, nos cambiamos y fuimos en busca de una rica Harira y unas lentejas, creo que las mejores que he comido en mi vida (13 MAD). Dimos un paseo por los alrededores hasta llegar a los muros de la medina de noche y de vuelta al hostal a descansar.

Laberinto de la medina de Fez

Laberinto de la medina de Fez

Curtidurías de Chaouwura

Curtidurías de Chaouwura

Caminos autoguiados por colores en Fez

Caminos autoguiados por colores en Fez

Día 11: Fez

Sin duda la ciudad que más disfruté en este viaje fue Fez. El ambiente que se respira es muy auténtico. La Medina dan ganas de recorrerla miles de veces. A diferencia de Marrakech, donde íbamos con nuestro amigo Adil, aquí recorrimos la Medina por nuestra cuenta, siguiendo nuestro sentido de la orientación y el de los caminos autoguiados de diferentes colores.

Me han preguntado varias personas, ahora que hay billetes Ryanair muy baratos desde España, qué ciudad de Marrakech, Rabat o Fez merece una escapada de sólo un fin de semana, y sin duda me quedo con la última.

Tomamos un Petit Taxi desde la Vie Nouvelle hasta el norte de la Medina (14 MAD entre los tres) para que nos dejaran cerca de las Curtidurías de Chaouwara, icono emblemático de la ciudad donde tintan unos de los mejores cueros del mundo. El sistema es el siguiente. Mientras andas por la medina se te acercará algún local queriéndote guiar hasta alguna de las terrazas donde ver como trabajan el cuero. Mantente firme y diles que no necesitas un guía y que puedes encontrarlo por tu cuenta y te dirán que no son guías y sólo quieren ayudarte. No es cierto, pero al final aceptan cualquier cosa que les des puesto que ya la gente de las terrazas ya les paga.

El negocio es que todas las terrazas tienen tiendas donde intentan venderte sus productos de alta calidad y se ponen bastante cansinos con esto. Tienes que finalmente mantenerte firme y te pedirán que pagues 20 MAD por persona. Nosotros pagamos 10 MAD.

Ya tras esto nos adentramos en las entrañas de la medina durante horas siguiendo los caminos de colores muy bien identificados mirando sobre nuestras cabezas. Los colores significan:

  • Azul oscuro: monumentos y zocos
  • Verde: palacios y jardines andalusíes
  • Naranja: Fez el-Jdid
  • Azul claro: barrio andalusí
  • Morado: circuito de artesanía
  • Entre otros colores
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Entrañas de la Medina

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Bab Bou Jeloud por un lado

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Bab Bou Jeloud por el otro lado

 

Pasamos por la mítica Bab Bou Jeloud o la famosa puerta azul y principal entrada al casco antiguo, con dos calles que bajan hacia el corazón de la medina. Talaa Kebira o la gran cuesta a la izquierda, y Talaa Seghira o pequeña cuesta a la derecha. Por Kebira pasarás por los zocos de comida donde encontrarás alimentos de todo tipo como carnicerías donde venden carne de camello. Por Seghira pasas por teterías, tiendas de recuerdos, puestos de henna, entre otras muchas cosas.

Nos dimos el lujo de comer hamburguesa de carne de camello en un lugar un poco caro pero que mereció la pena (112 MAD). Fuimos de compras para llevar recuerdos a la familia (80 MAD) y nos tomamos un refresco a media tarde (10 MAD).

DATO: Hay algunos cybers repartidos donde puedes conectarte a internet e imprimir lo que necesites (5 MAD).

Por la tarde, volvimos caminando al hostal pasado por la Plaza Baghdadi, lugar donde se concentra mucho la gente local, vendiendo comida, contando historias o jugando al fútbol. Al pasar por la puerta sigues los muros de la medina y a mano izquierda llegas a Jnan Sbil, los jardines Bou Jeloud, un lugar idílico con mucha vegetación y un bonito lago donde descansar.

Pasamos por la delante de la gran puerta de entrada al Dar el-Makhzen o residencia real. Coincidió en que ese día estaba el monarca con su mujer que es fasí, por lo que vienen mucho. Los fasíes son la gente de Fez. Se notaba en la cantidad de cuerpos de seguridad que había repartidos en sus alrededores que el monarca estaba en la ciudad. Después regresamos a la Vie Nouvelle andando por la Avenida de la Liberté y la Avenida Hassan II.

Volvimos a cenar Harira y lentejas en los puestos de comida locales (13 MAD). Después de vuelta al Youth Hostel donde por 75 MAD incluido el desayuno volveríamos a pasar la noche. Estuvimos hablando en la agradable terraza del alojamiento hasta que nos fuimos a la cama.

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Hamburguesa de carne de camello

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Puertas de la residencia del rey en Fez

 

Día 12: Fez – Rabat

Último día del viaje y momento de despedidas. Nos abrazamos a Adam puesto que habíamos conectado mucho con él. Ponía rumbo a Chefchaouen y nosotros a Rabat. Después de desayunar fuimos a la estación de tren y nos subimos a él que después de 3 horas y media nos dejaba en Rabat (80 MAD).

Lo primero que hicimos al llegar a a la ciudad, era averiguar de donde salían los shuttle bus al Aeropuerto de Rabat-Salé puesto que ni las guías ni en internet se encontraba información al respecto. Preguntamos a varías personas locales que desconocían el lugar y sólo nos remitían a taxis caros o tranvías haciendo escalas estando todo escrito en árabe. Pusimos rumbo a la medina para encontrar un cyber que por 1 MAD nos permitió encontrar esta información.

Lugar donde salen los autobuses al Aeropuerto de Rabat-Salé

Lugar donde salen los autobuses al Aeropuerto de Rabat-Salé

Ya con esta información, sólo nos quedaba pasar las horas en Rabat para ir hacia el aeropuerto y no nos propusimos absolutamente nada. Sólo pasear por la medina y llegar hasta el mar, el gran océano Atlántico que baña la capital de Marruecos. Rabat es capital del país desde 1956. Tiene una arquitectura colonial maravillosa y su medina preserva ese toque encalado y marítimo con ese ambiente árabe en la música y la comida. Paseas por sus calles y huele a mar.

Subiendo por la calle principal de la medina, la Avenida Mohammed V, paramos para comer unos paninis locales (10 MAD) para llevar por el camino hasta el cementerio frente al faro y el gran océano. Aquí al lado, está la entrada Bab Oudaia, a la sorpresa de la ciudad, la Kasbah des Oudaias de entrada gratuita.

Es simplemente maravilloso recorrer cada metro cuadrado de sus calles con paredes encaladas y azules andalusíes. Siguiendo la calle principal llegas a la Plataforma del Semáforo desde donde tomar fotografías espectaculares. Después tomando una de las calles que bajan en pendiente, la Rue Bazzo, llegas al Café Maure lugar donde pasar las horas y tomar un té (10 MAD) viendo las murallas.  Cuidado aquí, porque hay unas tatuadoras de henna un poco insistentes y si te cogen el brazo te pintarán aunque digas que no.

 Ya cerca de la salida están los bonitos y pequeños Jardines Andalusíes, un bonito lugar donde sentarte y darle a la contemplación.

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Cementerio de Rabat

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Paredes andalusíes en la Kasbah des Oudaias en Rabat

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Zona amurallada frente al océano Atlántico en Rabat

Regresamos por la zona marítima del Boulevard Tariq al-Marsa para girar por el exterior de la zona amurallada de la Medina por la Avenida Hassan II y la Plaza al Mellah. Cuando regresamos de vuelta a la estación de tren, encontramos el lugar exacto donde salían los autobuses al aeropuerto, vimos los horarios y paramos unas horas a comer unas pizzas locales y refrescos (59 MAD) en uno de los establecimientos cercanos.

Cogimos el autobús (20 MAD) y en 25 minutos estuvimos en el Aeropuerto de Rabat-Salé, nos tomamos un café (15 MAD) y nos conectamos un poco a internet hasta tener que embarcar al vuelo y hacer los trámites de pasaporte.

El viaje terminó aquí y regresamos a España disfrutando de un viaje maravilloso con muchas ganas de volver y considerándonos un poco más felices y sabios.

Alejandro Arroyo

Mi nombre es Alejandro Arroyo y soy un apasionado de los viajes. En mi trayectoria viajera figuran un viaje en Interrail, otro por el Transmongoliano, estancias de varios meses en Suecia y Chile, escapadas por Europa y actualmente me encuentro en un viaje de 7 meses por el Sudeste Asiático. Soy Licenciado en Psicología, buceador Avanzado y amante de los deportes extremos y la naturaleza.

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